Jueves 04 de Marzo del 2010 - 001

Despertar de un sueño que ni yo recuerdo es tal vez lo que más he hecho en mi cama.
El día pasó tan rápido que no puede tomarlo como algo trascendental, pero es un día más (o menos en mi calendario); y que darían los muertos por eso.
Desperté con muchas cosas en la cabeza: "tengo que ir al centro a platicar con el gerente del bar Manzagrillos, debo estudiar para mi examen, debo estudiar para la presentación de Delitos Especiales (Tráfico de Menores).
De diez de la mañana a una de la tarde no hize mucho, desayuné, vi algún capítulo en línea de South Park (dónde sale Korn) y me la pasé bobeando. Esperaba hablar con alguien en el msn en la mañana pero creo que con nadie interesante. Sonó el teléfono, contesté y era el gerente de Manzagrillos que me comentó que no podría llegar a las doce porque tenía un compromiso con su hijo; claro yo no pensaba llegar tan temprano, de hecho ni siquiera estaba vestido.
Salí de mi casa a eso de la una con cincuenta minutos de la tarde en bicicleta. Normalmente saludó a mi vecino alemán por cortesías y porque realmente es muy buena persona, más o menos así estuvo la plática:
-¡Hola Opa!- le decimos Opa porque creo que significa abuelo en alemán- ¿Cómo está?¿Necesita algo?
-No, no nada, gracias- claro con dificultades para hablar bien el español.
-Oh bien bien, oiga ¿sabe que mi madre cumple años hoy?- Así es, no sé por qué le dije eso.
-Oh Oh Espera un momento- Las exclamaciones Oh Oh (no sé como decirles) las dice muy chistosas.- Tienes que traerle un pastel de queso.
-Claro, claro- realmente no quería ir, tenía algo de prisa y la pastelería estaba relativamente cercas, pero los camiones de donde vivo tardan horas. Decidí irme en bicicleta.

Me dió en total $250 (doscientos cincuenta pesos 00/100 M.N.) y me fuí en bicicleta. No hize más de 10 minutos pedí el pastel que más o menos me había descrito Opa y de la manera más estúpida el que me despachó en la pastelería me dió una bolsa rota. Así es rota, bien le aclaré que venía en bicicleta.
Hize maniobras evasisas para evitar todo tipo de baches y de topes pero afortunadamente soy bien genial para andar en bicicleta sin manos.
Después de darle el pastel de queso con frutas arribita como en almibar arranqué con toda la fuerza que me quedaba (el sol estaba a todo lo que da). Llegué al crucero de las brisas, amarré la bicicleta y agarré un camión al centro. 
Normalmente no uso los camiones para nada, pero ir al centro es una tortura. Por eso casi no voy para allá, pero pues no había otra opción. Me subí y quize sacar el libro que estoy leyendo (Albina y los hombres-perro de Jodorowsky) pero tontamente lo dejé en no se dónde. Pero me dió tiempo para estudiar de Derecho Administrativo.
Llegué después de veinte minutos de tortuosa música del pueblo, calor infernal, gritos de pubertos mal olientes (eran alrededor de las 2, normalmente a esa hora están fuera los chicos de secundarias). Fui directamente al bar para poder desocuparme e ir con mi madre, al llegar al bar me comentó la encargada que no estaba el gerente. Decidí irme al Ayuntamiento, dónde trabaja mi madre y estudiar un poco. La felicité y después de una charla corta y efimerísima subí a la parte superior de su cubículo para estudiar.
Escuchaba en mi mp3 regalado de Angi con capacidad de 1 GB a Andrew W.K. y a Toe.
Nada interesante, mi madre salió ya para ir a nuestra casa, la acompañé a que comprara algo de comer y ella me acompañó al bar que está muy cercas del ayuntamiento.
Al llegar al bar pude encontrar al gerente. 
Yo no soy muy bueno hablando, tartamudeo mucho. Más cuando es una persona mayor. Todavía peor cuando vengo a pedir algo. Pero traté de hacerme ver como un empresario (que en realidad la vestimenta no me ayudaba ni un poco). Al final de la charla Luis (el gerente) decidió aceptar que organizáramos el Show Punk III.
Mi madre me dejó en el crucero de las brisas para yo agarrar camión a la escuela (me dió mucha flojera irme en bicicleta) y al llegar todo fue aburrición.
Pasó la hora de inglés y de Derecho del Trabajo de la manera más aburrida del mundo.
Llegó el examen de Derecho Administrativo y todo fue puro sufrir. Estuvo muy complicado, aún no sé que tal me vaya.
Después ya todo fue calmado. Fui por el libro de Teoría del Infierno de Salvador Elizondo de la biblioteca de la escuela para pasar el rato. Luego expuse de la manera más vulgar del mundo Tráfico de Menores.
Llegó las 8:10 de la noche y salimos todos corriendo a nuestras casas.
Agarré el primer camión que me dejara en el crucero de las brisas para agarrar mi bicicleta y no saber de nada más que de mi en los pocos minutos que tengo de soledad camino a mi casa.
En el camión venía oyendo a Korn (debido a que South Park me hizo bajarlos) y venía creo yo demasiado distraido ya que no me percaté de algo. Llegando al crucero de las brisas vi a Violeta, así es Violeta. Mi ex-novia que tontamente la dejé ir o me dejó ir. Lástima por mí claro, buena chica, buena persona. Le tocó la de estar con Yimi amarguras. En fin la saludé con una sonrisa que juro no era fingida. Me dió mucho gusto verla. Siento mucha amistad por ella.
Me bajé con una nostalgia que me llenó de vida diez minutos (sólo eso y ya). Me subí a la bicicleta y mientras disfrutaba de esa pequeña euforia personal decidí que debía guardar estos pequeños momentos de felicidad en alguna parte. Mi mente es muy profunda y olvidó todo esto en un abrir y cerrar de ojos, los recuerdo muy de rara vez. Por eso decidí empezar este diario.
Llegué a mi casa saludé a mi madre, mi hermano estaba dormido. Comí mucho pastel y me conecté. Platiqué con varios amigos pero tal vez esperaba a muy pocas personas. No es que minimize a las demás, pero hay temporadas en que quieres hablar con ciertas personas. Sólo pasada la media noche platiqué con alguien de ésto. De hacer un diario. Eme aquí.

La frase del día:
No sé a dónde voy pero sé con quién voy. (Cuando platiqué con Hugo en la noche acerca de la frase que pondremos en el flayer del Show Punk III, sacada de Albina y los hombres-perro de Alejandro Jodorowsky).

No hay comentarios:

Publicar un comentario